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El TNFD y los riesgos relacionados con la naturaleza en la estrategia empresarial

La sostenibilidad empresarial ha superado la fase de centrarse únicamente en el clima y los residuos. Ahora, la atención se dirige hacia un pilar fundamental para la economía global: el capital natural. La pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas ya no son solo problemas ambientales, sino riesgos financieros y operativos que inversores, reguladores y clientes exigen que las empresas gestionen con transparencia. Para responder a este desafío, ha nacido un nuevo estándar global.

Un nuevo marco para evaluar los impactos sobre el capital natural

La sostenibilidad empresarial está entrando en una nueva fase en la que ya no basta con medir emisiones o controlar residuos. La atención se está desplazando también hacia la naturaleza y la biodiversidad, elementos clave del capital natural del que dependen muchos sectores económicos. En este contexto, ha surgido el TNFD (Taskforce on Nature-related Financial Disclosures), una iniciativa global que proporciona un marco para que las organizaciones identifiquen, gestionen y comuniquen los riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza.

Inspirado en el conocido marco climático TCFD, el TNFD responde a la creciente preocupación sobre la pérdida de biodiversidad y los riesgos económicos que conlleva. Se trata de un enfoque voluntario pero en rápida expansión, impulsado por gobiernos, inversores y grandes empresas, que aspira a convertirse en el estándar internacional de referencia para evaluar el desempeño de las organizaciones en relación con los ecosistemas, el uso del suelo, el agua, la biodiversidad y la resiliencia de los sistemas naturales.

Qué es el TNFD y por qué está ganando relevancia

El TNFD es un marco para la divulgación corporativa sobre naturaleza y biodiversidad, desarrollado por una coalición de expertos, entidades financieras, empresas, ONGs y organismos internacionales. Su objetivo es que las empresas puedan integrar los factores relacionados con la naturaleza en sus decisiones estratégicas, de inversión y de gestión del riesgo, de forma coherente con los marcos contables, regulatorios y de sostenibilidad existentes.

Este marco se estructura en torno a cuatro pilares: gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y métricas y objetivos. En cada uno de ellos, las empresas deben describir cómo abordan los impactos, dependencias, riesgos y oportunidades vinculados a la naturaleza. Se recomienda aplicar el enfoque LEAP (Locate, Evaluate, Assess, Prepare), que permite localizar las interacciones con el entorno, evaluar los riesgos y dependencias, analizarlos financieramente y preparar una respuesta estratégica adecuada.

La versión final del marco TNFD fue publicada en septiembre de 2023, y desde entonces se ha ido extendiendo su aplicación en distintos sectores, especialmente en empresas con dependencia directa de recursos naturales, como agricultura, alimentación, energía, construcción, química, textil o finanzas.

Naturaleza, riesgos y capital natural: un nuevo lenguaje para las empresas

Uno de los principales aportes del TNFD es que ayuda a traducir los conceptos ecológicos a un lenguaje operativo para las empresas. Por ejemplo, permite identificar dependencias críticas (como el acceso a agua limpia, la fertilidad del suelo o la polinización), analizar cómo puede afectar su degradación al modelo de negocio, y establecer medidas para anticipar esos impactos o adaptarse. También permite detectar oportunidades de negocio vinculadas a la restauración, la inversión verde o el desarrollo de productos con menor huella sobre los ecosistemas.

Al incorporar los factores de naturaleza en la gestión del riesgo, las empresas no solo mejoran su resiliencia, sino que pueden responder mejor a las expectativas de inversores, consumidores y reguladores. Además, el TNFD está alineado con los objetivos del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, adoptado en el Convenio de Diversidad Biológica, y con la creciente demanda de reportes ESG más completos, que integren también el desempeño ambiental más allá del clima.

Relación con otras normativas y marcos de sostenibilidad

El marco TNFD se complementa con otros requisitos normativos emergentes, como la Directiva CSRD, que obligará a muchas empresas a reportar su desempeño ambiental con criterios más amplios y detallados. De hecho, los estándares europeos de sostenibilidad (ESRS) ya incluyen indicadores sobre biodiversidad, uso del suelo y relación con el capital natural, por lo que el TNFD puede ser una herramienta muy útil para estructurar esa información y anticipar obligaciones.

También se relaciona con marcos como el Natural Capital Protocol, el Reglamento de Taxonomía de la UE o los criterios de finanzas sostenibles, en los que los aspectos de biodiversidad ya empiezan a tener un peso significativo. A medio plazo, se espera que los riesgos relacionados con la naturaleza sean considerados parte del análisis financiero estándar, lo que hará que integrarlos en la estrategia empresarial sea no solo deseable, sino necesario.

Una oportunidad para adelantarse a los riesgos emergentes

La integración de los criterios del TNFD no es una obligación legal en este momento, pero sí una oportunidad para las empresas que quieren prepararse frente a los nuevos desafíos ambientales. Adoptar este enfoque permite evaluar la exposición a riesgos físicos y transicionales asociados a la pérdida de biodiversidad, establecer planes de acción y fortalecer la credibilidad de los informes de sostenibilidad. También mejora la capacidad de las empresas para acceder a financiación verde, participar en cadenas de suministro responsables o demostrar un liderazgo real en sostenibilidad.

Prepararse para lo que viene, con rigor y visión estratégica

Incorporar el enfoque TNFD en la estrategia ambiental permite a las empresas anticipar riesgos, alinear su desempeño con los nuevos estándares globales y ganar solidez frente a clientes, inversores y administraciones. En Albera Medio Ambiente ayudamos a las organizaciones a comprender este nuevo marco, analizar sus interacciones con la naturaleza y estructurar una respuesta técnica y comunicativa que esté a la altura de lo que exige la nueva sostenibilidad. Si tu empresa quiere dar un paso adelante en su compromiso con el capital natural, estamos aquí para ayudarte.