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Criterios SBTi: compromisos climáticos con base científica para reducir la huella de carbono
Actualmente la ambición climática ya no es opcional y los compromisos genéricos han perdido todo su valor. La credibilidad exige actuar con rigor y basarse en datos científicos. Aquí es donde irrumpen los criterios SBTi (Science Based Targets initiative), el estándar de oro que transforma las promesas ambientales en una hoja de ruta concreta, cuantificable y alineada con el Acuerdo de París. Este artículo es su guía definitiva para entender por qué esta iniciativa se ha convertido en el nuevo lenguaje de la acción climática corporativa.

Un nuevo estándar para la acción climática empresarial
La lucha contra el cambio climático exige que las empresas dejen atrás compromisos vagos y se alineen con trayectorias de descarbonización que tengan base científica. En este contexto, los criterios SBTi —Science Based Targets initiative— se han consolidado como el estándar internacional más reconocido para validar que los objetivos de reducción de emisiones están en línea con lo que exige la ciencia climática. A diferencia de otras iniciativas, SBTi traduce el compromiso ambiental en metas cuantificables y verificables que deben aplicarse a las emisiones reales de la empresa y no solo a su narrativa corporativa.
Qué es la iniciativa SBTi y cómo funciona
SBTi es una iniciativa conjunta de CDP, el Pacto Mundial de Naciones Unidas, el World Resources Institute y WWF. Su función principal es establecer un marco técnico y metodológico que permita a las empresas fijar objetivos de reducción de emisiones coherentes con el Acuerdo de París. Las metas deben estar alineadas con el objetivo global de limitar el calentamiento global a 1,5 °C, o como máximo a menos de 2 °C respecto a niveles preindustriales.
Las empresas que se adhieren a este enfoque deben calcular su huella de carbono en los alcances 1 y 2, y —en la mayoría de los casos— también en el alcance 3, que incluye las emisiones indirectas de su cadena de valor. La metodología SBTi exige establecer objetivos a medio plazo, normalmente entre cinco y quince años, con reducciones acumuladas que reflejen la urgencia de actuar sin aplazamientos.
Requisitos y criterios para establecer objetivos climáticos basados en ciencia
Los objetivos SBTi deben ser públicos, medibles, alcanzables, realistas y temporales. Se validan oficialmente a través del propio equipo técnico de la iniciativa, que revisa tanto el inventario de emisiones como la coherencia metodológica de los escenarios de reducción propuestos. Para ello, las empresas pueden emplear diferentes enfoques, como los métodos sectoriales o los presupuestos de carbono absolutos, en función de su tamaño y actividad.
Uno de los cambios más relevantes en los últimos años ha sido la inclusión de criterios para definir una estrategia climática “net-zero”, es decir, con emisiones netas nulas. Para que este tipo de compromiso sea aceptado por SBTi, al menos el 90-95 % de las emisiones deben ser eliminadas antes de recurrir a medidas de compensación o neutralización. Esto significa que el foco se sitúa en la reducción real, no en compensaciones simbólicas o en estrategias poco transparentes.
Beneficios de adoptar criterios SBTi para la empresa
Alinear los objetivos climáticos con los criterios SBTi proporciona múltiples beneficios. En primer lugar, fortalece la credibilidad ambiental ante clientes, inversores, socios y administraciones, evitando acusaciones de greenwashing. También facilita el cumplimiento de obligaciones de reporte, especialmente bajo la Directiva CSRD y los estándares ESRS, donde se valoran especialmente los objetivos validados por entidades reconocidas. Por último, permite acceder a líneas de financiación sostenible, formar parte de cadenas de suministro más exigentes y anticiparse a regulaciones nacionales o sectoriales que empezarán a imponer objetivos obligatorios en los próximos años.
Cómo empezar el proceso de validación climática
El primer paso para avanzar hacia los objetivos SBTi es contar con un inventario fiable de emisiones, elaborado conforme a estándares como el GHG Protocol. A partir de ahí, es necesario proyectar escenarios de reducción, establecer metas intermedias, definir acciones concretas y preparar toda la documentación para su revisión. El proceso requiere rigor técnico, conocimiento metodológico y una visión clara de cómo integrar la descarbonización en la estrategia global de la organización.
Una decisión que transforma el compromiso en acción
La ciencia del clima ya no admite soluciones parciales. Las empresas que asumen hoy una trayectoria alineada con los criterios SBTi no solo refuerzan su liderazgo en sostenibilidad, sino que ganan solidez frente a los desafíos regulatorios, comerciales y financieros del futuro inmediato. En un contexto en el que los compromisos ambientales serán examinados con lupa, convertir la ambición climática en resultados medibles marcará la diferencia. Si tu empresa está valorando definir objetivos de reducción de emisiones con base científica, en Albera Medio Ambiente podemos ayudarte a plantearlos, validarlos y ponerlos en marcha con garantías. Contacta con nosotros y te acompañaremos en cada paso.