blog | temas ambientales
El nuevo Reglamento de envases: qué cambia y qué deben saber las empresas
La regulación de los envases y residuos de envases ha experimentado una transformación profunda con la aprobación del Reglamento (UE) 2024/1781, publicado el 30 de abril de 2024 en el Diario Oficial de la Unión Europea. Esta norma sustituye a la antigua Directiva 94/62/CE y responde a la necesidad de armonizar las exigencias en toda la Unión Europea para garantizar la prevención, reutilización, reciclabilidad y reducción del impacto ambiental de los envases. A diferencia de la directiva anterior, este nuevo texto tiene carácter reglamentario, lo que significa que es de aplicación directa en todos los Estados miembros sin necesidad de transposición nacional.

Las empresas que ponen envases en el mercado europeo —ya sea como fabricantes, importadores, envasadores o distribuidores— deberán adaptarse a un marco más estricto, con nuevas obligaciones técnicas, comerciales y de trazabilidad que afectarán a toda la cadena de valor del producto.
Un reglamento con enfoque en prevención, reutilización y reciclabilidad
El nuevo reglamento tiene como objetivo principal reducir la generación de residuos de envases, tanto en cantidad como en peligrosidad. Para ello, establece medidas obligatorias de prevención, reutilización y reciclabilidad, además de requisitos sobre contenido reciclado, etiquetado armonizado y sistemas de depósito y retorno para determinados envases.
Uno de los pilares del reglamento es la obligación de que todos los envases comercializados en la UE sean reutilizables o reciclables en condiciones económicamente viables a partir de 2030. Además, se establecen objetivos de reutilización obligatorios para sectores como la hostelería, la venta a domicilio o el comercio minorista, así como requisitos mínimos de contenido reciclado para determinados tipos de plástico, en función de su uso y composición.
Otro aspecto fundamental es la limitación de los envases innecesarios o sobredimensionados, con la introducción de un umbral máximo de espacio vacío y el fomento del ecodiseño. Las empresas tendrán que justificar que el envase utilizado es proporcional al producto y cumple criterios de eficiencia material.
Etiquetado obligatorio y comunicación con el consumidor
El reglamento introduce un sistema de etiquetado armonizado que debe informar al consumidor sobre la composición del envase, su reciclabilidad, y el contenedor específico en el que debe depositarse. Todos los envases deberán incluir códigos o iconos visuales comunes en toda la UE, lo que exigirá adaptar los diseños y contenidos de envases actuales, especialmente en sectores como la alimentación, cosmética, bebidas o comercio electrónico.
Este etiquetado busca mejorar la recogida selectiva, reducir la confusión entre materiales y facilitar el cumplimiento de los objetivos de reciclado. Además, será obligatorio indicar la información sobre la reutilización si el envase ha sido diseñado para ello, así como su contenido en plástico reciclado, si aplica.
Sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR)
El reglamento establece que los Estados miembros deberán implantar sistemas obligatorios de depósito, devolución y retorno para determinados envases de bebidas de plástico y metal de hasta 3 litros. Aunque se permitirá cierta flexibilidad para sistemas que ya estén implantados y cumplan los objetivos exigidos, la tendencia clara es hacia la generalización del uso de SDDR en toda la UE como herramienta para mejorar las tasas de retorno y reciclado real.
Para las empresas, esto implicará ajustes logísticos y operativos, especialmente en la industria de bebidas, distribución y hostelería. También se abre la puerta a modelos de reutilización estandarizada que podrían beneficiar a aquellas compañías que apuesten por envases retornables, tanto en la venta presencial como en el canal online
Nuevas obligaciones para los agentes económicos
Todos los agentes económicos que introducen envases en el mercado —fabricantes, importadores, distribuidores, marcas propias y plataformas— deberán cumplir nuevas obligaciones de diseño, información, marcado, trazabilidad y reporte. Además, deberán registrarse en el sistema nacional correspondiente y garantizar la financiación del tratamiento de los residuos derivados a través de los sistemas de responsabilidad ampliada del productor (RAP).
El reglamento refuerza la responsabilidad de los productores a lo largo del ciclo de vida del envase y establece criterios más estrictos para la organización y funcionamiento de los sistemas colectivos, exigiendo mayor transparencia, control y cumplimiento de objetivos. También se incluyen disposiciones para evitar el dumping ambiental, garantizando que los envases importados cumplan las mismas condiciones que los fabricados en la UE.
Calendario de aplicación: plazos clave para adaptarse
El reglamento ya ha entrado en vigor, pero sus principales disposiciones se aplicarán de forma escalonada. La mayoría de los requisitos técnicos comenzarán a exigirse entre 2026 y 2030, aunque algunos aspectos —como el etiquetado armonizado o los objetivos de contenido reciclado— tienen plazos más cortos y requerirán adaptación inmediata. Las empresas deben comenzar cuanto antes a revisar sus envases, proveedores y sistemas internos para evitar sanciones y aprovechar las oportunidades que abre el nuevo marco legal.
Adaptarse a tiempo: una ventaja competitiva en la nueva economía circular
Más allá del cumplimiento normativo, el nuevo Reglamento de envases representa una oportunidad real para rediseñar procesos, reducir impactos y mejorar la eficiencia en toda la cadena de valor. Las empresas que empiecen ahora a revisar sus envases, a colaborar con proveedores y a tomar decisiones basadas en criterios ambientales, estarán mejor posicionadas en los próximos años. La transición hacia un modelo de envases más sostenible ya no es una opción, sino un factor de competitividad. Entender el nuevo marco legal y actuar con antelación puede marcar la diferencia entre adaptarse a contrarreloj o liderar con solvencia un cambio que ya está en marcha. En Albera Medio Ambiente te ayudamos a anticiparte, interpretar correctamente los requisitos y aplicar soluciones viables. Si quieres revisar el impacto de tus envases y prepararte con garantías, contacta con nosotros.