blog | temas ambientales

Obligaciones legales de las empresas según el Real Decreto de envases y residuos de envases

El Real Decreto 1055/2022, de 27 de diciembre, de envases y residuos de envases, marca un antes y un después en la gestión sostenible de los materiales que utilizamos en nuestra vida diaria. Esta normativa, que transpone las directrices de la Unión Europea, establece nuevas obligaciones para las empresas con el objetivo de reducir el impacto ambiental de los envases y fomentar una economía circular. En este artículo, exploramos las principales responsabilidades que deben cumplir las empresas en virtud de este decreto.

Registro y responsabilidad ampliada del productor (RAP)

Una de las medidas más destacadas del Real Decreto es la implementación de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP). Todas las empresas que fabrican, importan o comercializan envases en el territorio nacional deben inscribirse en el Registro de Productores de Producto (RPP), un mecanismo que permite controlar qué empresas introducen envases en el mercado y en qué cantidades. Este registro ofrece dos modalidades: una básica para empresas que gestionen menores volúmenes de envases y una modalidad completa para aquellas con mayores obligaciones.

Además de registrarse, las empresas deben asumir los costes asociados a la gestión de los residuos generados por sus productos, lo que incluye la recogida selectiva, el reciclaje y la valorización de materiales. Este sistema asegura que las empresas se responsabilicen de todo el ciclo de vida de los envases. Entre las opciones disponibles para cumplir con estas obligaciones se encuentra la adhesión a Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP).

En la actualidad, el estado de autorización de los SCRAP es diverso. El SCRAP PROCIRCULAR ya cuenta con autorización definitiva y está operando para envases industriales y comerciales. Ecovidrio y SIGRE también han obtenido la autorización, gestionando envases de vidrio y farmacéuticos, respectivamente. Por su parte, Envalora ha completado su evaluación y está en proceso de recibir la autorización definitiva. Ecoembes, conocido por la gestión de envases domésticos, está a la espera de la resolución final tras la revisión de su solicitud. Otros SCRAP como Ambienvases y Ubica han avanzado en el proceso administrativo y esperan su aprobación en los próximos meses. Asimismo, SCRAP como Ecotic, Recyclia y Cartón Circular, orientados a segmentos específicos, se encuentran en diferentes fases de tramitación, mientras que otros como AEVAE y Punto Greta todavía no han remitido toda la documentación requerida. Este panorama destaca la diversidad de sistemas disponibles para adaptarse a las necesidades de las empresas y sus volúmenes de envases puestos en el mercado.

Declaraciones de envases

Otra obligación clave para las empresas es la presentación de declaraciones anuales de envases. Estas declaraciones deben detallar la cantidad de envases puestos en el mercado, su composición y los esfuerzos realizados para reducir su impacto ambiental. Esta información se remite a las autoridades competentes y es esencial para verificar el cumplimiento de los objetivos de reciclaje y sostenibilidad. Las empresas deben mantener un registro detallado y actualizado de sus envases para garantizar la precisión de estas declaraciones.

Obligaciones de recogida y reciclaje

El decreto establece objetivos ambiciosos para la recogida y el reciclaje de envases, entre ellos alcanzar un 70% de reciclaje de residuos de envases en 2030. Para lograrlo, las empresas deben colaborar con los SCRAP o implementar sistemas individuales de recogida y gestión de residuos. Estos sistemas deben garantizar la separación de materiales como plásticos, metales, papel y vidrio, promoviendo su recuperación y reutilización.

Etiquetado y trazabilidad

El Real Decreto también introduce requisitos específicos para el etiquetado y la trazabilidad de los envases. Cada envase debe incluir información clara sobre su composición y las instrucciones para su correcta gestión como residuo. Por ejemplo, un envase de plástico debe indicar si es reciclable y en qué contenedor debe depositarse. En el caso de envases mixtos, como briks, el etiquetado debe especificar la separación de materiales o su clasificación adecuada.

La trazabilidad se refiere al seguimiento del envase desde su producción hasta su reciclaje o eliminación final. Las empresas deben garantizar que cada envase tenga un registro que permita identificar su origen y destino. Esto no solo facilita la supervisión por parte de las autoridades, sino que también asegura la transparencia en el proceso de gestión de residuos. Por ejemplo, los envases gestionados a través de un SCRAP deben estar documentados desde su punto de recogida hasta su tratamiento final, garantizando el cumplimiento de los objetivos de reciclaje establecidos por la normativa.

Incumplimientos y sanciones

El incumplimiento de las obligaciones establecidas en el Real Decreto puede acarrear sanciones significativas. Estas van desde multas económicas, que varían según la gravedad de la infracción, hasta la obligación de adoptar medidas correctivas para subsanar los daños ambientales causados. Además, las autoridades podrían suspender temporalmente las actividades relacionadas con la gestión de envases hasta que se subsanen las irregularidades.

En Albera Medio Ambiente, estamos comprometidos a asesorar a las empresas en el cumplimiento de esta normativa. Si tienes dudas sobre cómo implementar estas obligaciones o garantizar el cumplimiento legal, consúltanos.